Reclamar una factura
El requerimiento de pago con importe, vencimiento y plazo. Base para los intereses de demora y para el siguiente paso si no paga.
Reclamar una factura, avisar a tu inquilino, comunicar un plazo o una decisión. Lo escribes como un email, Fintzora lo envía con tu nombre y queda sellado lo que enviaste y cuándo. Cuando el destinatario lo abre, se registra; si confirma, tienes su acuse de recibo. Para lo que antes exigía un burofax, sin salir del email.
Situaciones en las que necesitas poder demostrar que avisaste, con qué palabras y en qué fecha.
El requerimiento de pago con importe, vencimiento y plazo. Base para los intereses de demora y para el siguiente paso si no paga.
Retrasos de renta, desperfectos, obras, actualización de renta. Cada aviso con constancia, sin ir a Correos por cada cosa.
Fin de un contrato, no renovación, cambio de condiciones, entrega pendiente. Lo que se comunica con fecha, se demuestra con fecha.
Un pedido que no llega, un servicio mal prestado, una garantía. Tu reclamación con fecha certificada, para consumo o para el juzgado.
Destinatario, asunto, texto y adjuntos, como un email normal. Fintzora sella el contenido y la fecha y lo envía con tu nombre como remitente.
Recibe un correo con el texto íntegro y un enlace. Al entrar, se le informa de que el acceso queda registrado. Puede confirmar la recepción con un código o responderte directamente.
Te avisamos por email en cada paso. En tu panel ves la cadena completa y descargas el acta firmada, verificable por cualquiera con su código.
¿Qué valor tiene esto ante un juez? Lo explicamos en lenguaje llano en nuestra página de validez legal, y comparamos con el burofax en esta guía.
Un burofax con certificación y acuse ronda los 20 a 40 € y una tarde. Aquí, tres euros y dos minutos, desde el móvil.
Nada oculto: el correo dice que hay constancia y que lleva un indicador de apertura. Saberlo es justo lo que hace que conteste o pague.
Sello de tiempo cualificado, firma con certificado cualificado, cadena de eventos y originales incrustados. Verificable sin registrarse.
El aviso certificado es para comunicar; el Sello, para guardar todo lo demás que pase por email. Juntos, el historial completo de una relación.
Sirve para lo mismo: dejar constancia de que comunicaste algo, con qué contenido y cuándo. No es un burofax: el burofax de Correos tiene reconocida por ley una presunción de fehaciencia; el aviso certificado es prueba electrónica con sello de tiempo cualificado (presunción eIDAS sobre fecha e integridad) y con el registro de accesos y la confirmación del destinatario. Para la inmensa mayoría de comunicaciones comerciales y de alquiler basta de sobra; para actos con requisitos legales de forma, consulta con tu abogado.
Con tres niveles de certeza, cada uno en su sitio del acta. Lo más fuerte: entra en la página del aviso desde el enlace de su correo, una acción voluntaria registrada con fecha, hora, IP y dispositivo, o confirma la recepción con un código. Además, dos indicios: la entrega (el proveedor de envío confirma que el servidor del destinatario aceptó el correo, o que lo rechazó) y la carga de una imagen del correo, que indica que se mostró en un dispositivo. Este último es débil (Apple Mail puede cargarla sin que nadie lea; con imágenes bloqueadas no se carga aunque se lea) y así lo dice el acta. El correo anuncia el indicador de apertura: nada es oculto, y esa transparencia es lo que hace que el aviso funcione.
Sigues teniendo constancia de qué enviaste, a quién y cuándo, con el contenido sellado y la respuesta del proveedor de correo. Puedes reenviarlo desde tu panel (cada reenvío queda registrado) y, si hace falta, el acta te sirve de base para un requerimiento formal.
1,50 € por aviso (30 créditos), adjuntos incluidos. No necesitas la suscripción del Sello de evidencias: compras créditos y envías cuando lo necesites.
Crea tu cuenta gratis en menos de un minuto. Sin tarjeta, sin permanencia: pagas solo 1,50 € por cada aviso.
Usamos cookies propias necesarias para que la web funcione y, solo si nos lo permites, cookies de terceros para medir las visitas (Google Analytics) y medir nuestra publicidad (Google Ads y Meta). Puedes aceptarlas, rechazarlas o elegir por categorías; cambiar de opinión más tarde es igual de fácil. Más detalle en la política de cookies.
Elige qué cookies permites. Las necesarias no se pueden desactivar porque sin ellas la web no funciona (por ejemplo, la que recuerda esta misma elección). El resto están desactivadas hasta que tú digas lo contrario.
Recordar tu elección sobre cookies durante 24 meses. Propias, sin seguimiento.
Saber cuántas personas visitan la web, desde dónde llegan y qué páginas ven, para mejorarla. Proveedor: Google Ireland Ltd. Los datos pueden tratarse en Estados Unidos (Google LLC, certificada en el Data Privacy Framework UE-EE. UU.).
Medir si nuestros anuncios en Google y en Instagram/Facebook funcionan (qué anuncio trajo un registro) y mostrarte anuncios más relevantes. Proveedores: Google Ireland Ltd. y Meta Platforms Ireland Ltd.; posibles transferencias a Estados Unidos con las garantías del Data Privacy Framework.
Puedes cambiar esta elección cuando quieras desde «Configurar cookies», al pie de cualquier página. Política de cookies · Política de privacidad