El encargo
Presupuesto enviado y aceptado, o el contrato firmado. Sin esto, la otra parte discutirá hasta la existencia de la deuda.
Reclamar un impago no falla por el derecho, falla por las pruebas. El cliente debe el dinero, pero cuando llega el momento hay que demostrar qué se encargó, que se entregó, que se facturó y que se avisó. Si eso está desperdigado en correos, WhatsApps y llamadas, el abogado empieza cuesta arriba.
Presupuesto enviado y aceptado, o el contrato firmado. Sin esto, la otra parte discutirá hasta la existencia de la deuda.
Que hiciste el trabajo o entregaste el producto, y cuándo. El correo de entrega con sus adjuntos, sellado.
La factura y la prueba de que se envió en una fecha. Desde ahí corren los plazos de pago y los intereses de demora.
Cada recordatorio de pago, con fecha. Demuestran tu diligencia y cierran la puerta al «no me lo reclamaste».
Presupuesto, aceptación, entregas, factura y avisos: todo el hilo queda sellado sin hacer nada especial.
Un único PDF con las actas, el contenido íntegro de cada correo y los originales incrustados. Es el expediente que tu abogado necesita, ya ordenado.
Con el dossier y la Ley 3/2004 (intereses de demora y 40 € de costes de cobro por factura) el requerimiento se manda una vez. Muchos pagan al ver que lo tienes todo.
¿Qué valor tiene esto ante un juez? Lo explicamos en lenguaje llano en nuestra página de validez legal.
Entre empresas y autónomos, sí: la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad fija un interés de demora legal y una indemnización mínima de 40 € por factura por costes de cobro, sin necesidad de pactarlo. Necesitas probar la fecha de la factura y del vencimiento; el sellado te da justo eso.
Depende del tipo de deuda, pero en la mayoría de servicios profesionales el plazo es de años, no de meses. Lo que sí se pierde con el tiempo es la prueba: correos borrados, cuentas cerradas, memoria. Sellar en el momento evita ese problema.
Es mejor que nada, pero es fácil de impugnar: no prueba fecha, ni integridad, ni quién lo escribió. Un acta con sello de tiempo, huella y verificación DKIM aguanta mucho mejor una impugnación.
Para eso está Proyectos: contrato por hitos firmado por las dos partes, entregas con constancia y cobro por fase. Si hay impago, genera el requerimiento con los intereses calculados. El Sello cubre además todo lo que pase por email alrededor.
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